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domingo, 1 de diciembre de 2013

Agosto

Por encima de todo, Amélie amaba a Ernest. Pero muy cerquita del amar estaba la admiración que sentía por el. 
Le admiraba cada vez que le permitía penetrar en el fondo de su corazón.
Le admiraba cada vez que se dejaba recorrer a besos. Por cada vez que pedía perdón, por cada vez que hacía que el amor estuviera por encima de todo.
Le admiraba por tener un corazón sincero, por darle todo lo mejor de él, por no tener miedo y por ser una de las personas más fuertes que jamás había conocido.
Le admiraba porque gracias a él, Amélie volvió a creer, volvió a llorar de felicidad.
Le admiraba porque la desheló, y porque entró en su vida tal y como la canción había predicho.



miércoles, 6 de noviembre de 2013

Conquer the world by your side

Como Tántalo, Amélie estaba estancada en el agua, privada de gozo, atormentada por el futuro. De vez en cuando intentaba bañarse del todo pero la realidad la hacía volver a la superficie. Con el corazón hecho trizas por un Dios despiadado, no le quedaba más que esperar. Esperar seguir tener esperanza. Y esperó... esperó hasta cansarse de esperar.
Al dar su vida por completamente perdida, pudo bañarse del todo. Se hundió de repente, sin tener tiempo a coger aire, sin poder cerrar los ojos.
El agua penetró todos los rincones de su cuerpo, hasta los más secos y agrietados. El agua la abrazó sin miedo, sin dudas, con determinismo y fe. Fe en revivirla, en que recuperara su sonrisa.




lunes, 16 de septiembre de 2013

El hombre más maravilloso de la tierra

El origen de todos sus males no era la machista caja de Pandora, ni algún castigo divino que los Dioses lanzaron sobre la suerte de Amélie.
El orígen de todos sus males era aquella tarde fría de Octubre, cuando perdió al hombre más maravilloso de la tierra. Acompañado por un señor al que todo el mundo llamaba muerte, salió por la puerta sin poder mirar atrás. Salió sin previo aviso, salió sin poder volver a cargar a su hija en sus brazos. Salió sin dar explicaciones y sin despedirse.
De vez en cuando la pequeña Amélie tenía la sensación de verle por las calles. Paseando, corriendo, yendo a trabajar. Muchas otras se imaginaba que nunca se había ido. Se imaginaba a sí misma llegando a casa, dándole abrazos sinceros y contándole que está enamorada. Que él es un buen chico y es poco probable que le rompa el corazón. Que estuviera tranquilo, su niña estaría bien con él. Además tenía buenos amigos que la ayudarían pasara lo que pasara.
Y después un rato soñando despierta, volvía a la cruda realidad. Al abrir los ojos se daba cuenta de que estaba hablando con fantasmas imaginarios. Se daba cuenta de que, de nuevo, el hombre más maravilloso de la tierra le era imprescindible. Y aún así, le faltaba.

jueves, 12 de septiembre de 2013

3000 segundos después

El inconsciente siempre fue el arma más apreciado de Amélie. No había nada ni nadie en el mundo en quien confiaba más. No existía razón racional que pudiera vencer pensamiento irracional.

Supo con certeza que estaba enamorada de Ernest cuando inconscientemente al darse la vuelta en la cama, buscó abrazar su torso.Llevaba dos días durmiendo a su lado, pero el tercero él faltaba. Cinco minutos antes sabia perfectamente que al girarse, la parte izquierda de la cama estaría vacía. Y aún así, 3000 segundos después, mientras a cámara lenta su cuerpo rodaba hacía la derecha, lo único que esperaba encontrar, era su espalda. Esperaba poder pegar los senos contra su hombro, y reposar la mano en su cintura.
Al ver que a su lado no había más que aire y sábanas, la sorpresa fue total. No tardó en comunicarle que le hacía mucha falta en la cama, y no solo sexualmente hablando.

martes, 27 de agosto de 2013

La espiral

En aquel momento de inflexión se dio cuenta de que nunca nadie la había besado de esa manera. Besos lentos, sin casi rozar su lengua, cerrando los ojos y sin mantener la respiración. Con naturalidad y sin prisas. Con amor, y no con sexo. Con ternura y con pasión.
A él no le hacía falta decir nada para hacerla sentirse como Anna Karenina al reconocer que estaba enamorada de Vronsky.
Por primera vez en la vida de Amélie, sobraban las palabras. Por primera vez subestimaba el lenguaje verbal. Por primera vez pensaba que una sola palabra destruiría la magia.
Ni siquiera mil de ellas juntas podrían llegar a la altura de un solo beso.
Y entre tanta ternura, se quedó dando vueltas infinitas en la espiral de su amor.


miércoles, 21 de agosto de 2013

Que fácil quererte

Eres tan "amable" .
No entiendo como todos los seres del mundo aún no se han enamorado a ti.
No entiendo como todos los seres del mundo no tienen celos de mí.
Tú. Eres perfecta y jodídamente "amable" .

domingo, 18 de agosto de 2013

Cien años de soledad

" Escarbó tan profundamente en los sentimientos de ella...y tratado de que ella lo quisiera terminó por quererla. " -Gabriel García Marquez

lunes, 12 de agosto de 2013

El primer corte es el más profundo

En algún momento hay que decidirse. Los muros no mantienen a los demás fuera, sino a ti dentro. La vida es un caos... somos así.
Puedes pasartela levantando muros, o puedes vivirla saltándolos. Aunque hay algunos demasiado peligrosos para cruzar.
Los único que sé es que si finalmente te aventuras a hacerlo y las vistas del otro lado son fantásticas, habrá valido la pena el salto.

sábado, 3 de agosto de 2013

La peor tortura

La peor tortura, la que más atormentaba el alma de Amélie, era el amor.

Hoy no quiere amor, ni besos, ni caricias. Hoy quiere su libertad, las ganas de reír y llorar por alguien que no sea un Romeo. Quiere reencontrarse a sí misma, dormir sola, ir a cenar sola, comer helado todas las noches. Arreglarse para ella, sonreír para ella. Mirarse al espejo y ser orgullosa de ser una mujer independiente. Quiere no esperar a nadie. Quiere correr sin mirar atrás. Quiere correr sola y sentir el viento besando su mejilla a cada paso. Sentir el peligro, el miedo, la vida, la gente a su alrededor viviendo la propia rutina. Ver a los demás crecer, a los enamorados besándose, a los niños jugando, a las madres amando.
Pero sola. Escapar, caminar entre la gente sin sentirse una cobarde.
Correr no es de cobardes.Hoy no.
Correr es de valientes.
Lo bastante valiente como para estar sola. Sola.

martes, 30 de julio de 2013

Save up your tears

Llorar es lo más fácil que hay. Lo difícil es levantarse de la cama riendo a carcajadas.
Tras haber cambiado de aires y haber destacado a los amigos de verdad entre sus conocidos, Amélie decidió empezar a alegrar a su alma. Había perdido demasiado tiempo atada a los fantasmas del pasado, demasiado tiempo preguntándose  " ¿Por qué? " , cuando sabia perfectamente que no había respuesta para eso.
Por las noches había dejado de soñarse a sí misma llorando y por la mañana su corazón solía levantarse mostrando los dientes, sonriendo a más no poder. Cayó en la cuenta de que lo único que necesitaba era el amor de los que la rodeaban.
Amor. Solo amor.

viernes, 26 de julio de 2013

Disfraces

Al mirarle a la cara ya no reconoció el brillo de sus ojos. Su sonrisa desgastada no le inspiraba ternura;  sus labios parecían otros, e incluso las manos parecían prestadas. Caminaba de forma diferente, hablaba de una manera desconocida. Todo él había cambiado. El Jacques que hacía años la enamoraba, aquel día lo único que era capaz de despertar en ella era la nada.
Durante 15 segundos, que fue cuanto duró la sorpresa al encontrar a un hombre totalmente diferente, Amélie sintió...quizás pena, quizás algo de rabia y sobretodo desamor.
En ese preciso momento se dio cuenta de que había llegado la hora de dejar de escribir sobre él. Y al ser consciente de ello, no sintió dolor.
Lo único que la entristecía era el hecho de no reconocer al hombre del estuvo enamorada durante tanto tiempo.

jueves, 25 de julio de 2013

Imposibilidad del fenómeno

El miedo tiene tantas formas distintas. Se esconde en sitios tan diferentes, se disfraza, nos engaña y nos confunde. El miedo es atroz si no le miras a los ojos, si no eres tu el que clava el puñal antes.
Y cuando le tienes en frente, y te penetra el alma con sus ojos grandes, las piernas se te adormecen. Los pelos se te ponen de punta, y un nudo intenta salir de la garganta, provocando náuseas e incluso vómitos.
Lo valiente sería disparar primero.
Amelié prefiere aguntarle la mirada, para ver si el miedo puede sentir miedo mirándola a ella.

domingo, 21 de julio de 2013

Dead hearts

Rozó su barba con las puntas de los dedos y todo su cuerpo se estremeció. El ritmo de la sangre se aceleró  y un escalofrío recorrió su espalda. No supo bien si fue a causa del frío o si fue su mirada que la descolocó de esa manera.
Quizás la impaciencia de ser paciente podría jugarle una mala pasada, pero necesitaba tiempo. Tiempo para asegurarse de que aquello no era un invento, de que lo que tocaba y besaba no era un espejismo. Necesitaba tiempo para asegurar su presencia, el estar de sus labios en el cuello de ella.
Teniéndole en frente, abrazada a todos sus músculos, se sentía bien. Protegida y a salvo. Rodeada por sus brazos, en un océano infinito, apoyó la cabeza en su hombro. Y él le susurró  al oído:

-Vengo a deshelarte mi amor.